Ayer para  aprovechar la tarde, quedé con unas amigas y decidimos ir a dar una vuelta por el centro de Madrid mientras charlábamos.  Nos encontramos en Sol, que por cierto estaba plagadísimo de gente (sobre todo turistas) y ya empezaron a ofrecernos cosas. Actuaciones de teatro, monólogos que hablan de la felicidad, etc. etc., y lo cierto es que esto de la crisis está convirtiendo todos estos placeres en algo mucho más asequible. Por ocho euros los martes y miércoles poder ver una representación de más de una hora me parece bastante barato.

Desde Sol fuimos caminando hasta el Palacio Real, y nos sentamos en el césped. Allí también había gente sacándose las castañas... Músicos ocasionales que tocaban canciones de tango con un acordeón, o masajistas orientales que ofrecían sus servicios por poco más de dos euros, una verdadera ganga si no temes que te descoyunten la espalda de manera irreversible...  Allí estuvimos hasta que anocheció, y decidimos por último ir a cenar algo de forma tranquila ya que algunos de los que estábamos tenían planes para más tarde.

Tras quince minutos de debate optamos por ir a un restaurante de montaditos muy económico que una amiga conocía. Me acordé de una noticia de hace unas semanas que salió en la televisión que nos informaba de un restaurante, también de montaditos o pinchos, en el cual se podía comer algún día de la semana por un solo euro si se estaba en paro. Pues bien, el sitio al que fuimos fue tal cual recordaba yo el otro bar, pero barato los siete días de la semana. Montaditos por un euro, ¡un chollo!, eso sí, si uno va con hambre lo mejor es que pida más de tres.... Buena comida en buena compañía y por poco dinero= ¡una tarde muy bien invertida!