La denominada por ella misma Pipilotti, en honor a Pipi calzaslargas, nació en realidad con el nombre de Elisabeth Charlotte Rist, en Suiza, donde actualmente vive y trabaja.

Rist es sobre todo conocida por su doble proyección de video Ever is Over All, 1997, que va acompañada de una música hipnotizante compuesta por Anders Guggisberg. Sobre la pantalla , una mujer joven, con un vestido ligero de color azul claro y zaptos rojos lleva una flor metálica llamada "hurgón" con la que rompe los cristales de los coches aparcados que encuentra en su camino. Esta imágen se yuxtapone a una segunda proyección en la que aparece un jardín de "hurgones rojos", una abstracción en espiral de tallos ampliados y flores de colores.

La asociación de fuertes bandas sonoras y vibrantes imágenes en movimiento ha llevado a comparar el trabajo de Rist con los videos musicales. Muchas de sus obras en video como Sip my Ocean, 1996, y I'm not the girl who misses much, 1986, se refieren directamente a la música popular y al género de los clips musicales, y recurren a canciones de Cris Isaak y John Lennon respectivamente.

Aparte de sus videos, Rist construye espacios donde contemplarlos. Das Zimmer (La Habitación) 1994, incluye un sofá de color rojo de grandes dimensiones y una televisión donde se presenta una selección de sus videos. Un mando a distáncia, de gran tamaño, llamado "Pipi TV" permite a los espectadores elegir los videos. Himalaya Golden Stube, 1997-1999, recrea el ambiente lúdico del apartamento de una mujer joven. Los monitores y proyectores estan empotrados en las paredes y los muebles, por lo que las imágenes en movimiento aparecen en los sofás, sillas, lamparas y mesas. Como la melodia dominante Ever Is Over All, la envolvente melodía contribuye a la atmósfera del conjunto y a la experiencia de la instalación.

El vídeo que pueden ver arriba, se titula Open My Glade, se realizó y proyectó en el 2000 en el Times Square neoyorquino. La más famosa esquina del mundo mostraba en diez secuencias de sesenta segundos cada una, en el lapso de una hora, a la artista aplastando su cara detrás de una pantalla de cristal. Estas eran cuatro secuencias, las seis restantes eran extrañas escenas, por ejemplo rayos de sol a través de una oreja, una mujer en bici, etc.

Os quiero recomendar un reportaje muy interesante, publicado por El País, en donde se incluye una pequeña bio y una entrevista a Pipilotti. Si les ha interesado, tomense unos segundos para conocerla mas de cerca a través de este reportaje "La subersiva Pipilotti", un gran trabajo de Andrés Fernández Rubio.