Publicidad:
La Coctelera

Macrosierv@s

...al servicio de la humanidad

20 Marzo 2009

To blog or not to blog: that is the question

El término blogosfera, que dimana de la palabra anglosajona blogosphere, constituye ya un concepto sobre una realidad cada vez más presente a la que se suman desde los más celebérrimos autores de nuestro panorama literario. La comunidad bloggera gana adeptos entre los más jóvenes que encuentran en esta actividad creadora un modo de expresión y crítica de aquello que les preocupa e interesa.

Se podría decir que los bloggers son los periodistas digitales del mañana; mejor dicho, periodistas amateurs; individuos desconocidos (o bien se quieren dar a conocer o desean mantenerse en el anonimato) que se atreven a dar un paso más allá, siendo los nuevos interpretadores de la noticia y la actualidad. Su acción radica en editorializar todo lo que tocan. Incluso llegan a crear universos propios cargados de bulos, hartamente difíciles de separar de lo que es un hecho, con el fin de encandilar al espectador, a ese receptor al que le llega un mensaje manipulado que supone, en muchas ocasiones, aquello lo que desea oír.

 Esta información sigue las pautas de una relación horizontal que ya predijo Dewey, filósofo estadounidense del siglo: la masa comparte una información y consecuente opinión similares y, como seres sociales, tienen la necesidad de compartirlo unos con otros. Su teoría negaba la del periodista, también de los Estados Unidos, Walter Lippman, que propugnaba un intercambio de información de mayor calidad en cuanto que era un informador conocedor de los hechos que, teniendo en sus manos el conocimiento de la noticia, la transmitía al público.

En Estados Unidos los expertos en comunicación mediática, en concreto estudiosos de la prestigiosa universidad de Columbia, comienzan a mostrar su preocupación por que el público, humanamente incapaz de contrastar toda la información que llega a sus oídos (tal y como diría Simmel, "en civilizaciones más ricas y amplias, la vida descansa sobre mil postulados que el individuo no puede seguir hasta el fondo, ni comprobar, sino que ha de admitir de buena fe"), sea incapaz de distinguir entre el rumor y lo veraz.

No hace falta ir muy lejos: en la campaña electoral estadounidense por la presidencia es ya prácticamente un clásico calumniar al oponente. El fin justifica los medios alegaría probablemente Karl Rove, director de las campañas republicanas que primero, al lado de George W. Bush, llegó a inventarse que el candidato había adoptado ilegalmente a una niña negra y, ahora, al frente de la campaña de McCain, dirige con ímpetu su lengua viperina hacia Obama. Cabría preguntarse si en España no llegaremos a estos límites. Recientemente hemos podido comprobar la presura con la cual José María Aznar, ex presidentes del Gobierno, desmentía en un comunicado oficial ser el padre del hijo que espera la ministra francesa de Justicia, Rachida Dati.

Puede resultar más cercana la visión del Parlamento Europeo respecto a esta cuestión que, debido a las cualidades intrínsecas de Internet, como son la globalización y la difusión mundial de la información, atañe también a los países miembros de la Unión. Grupos de parlamentarios denuncian el anonimato bajo los cuales estos blogs son construidos, recalcando la influencia política de aquellos que tratan esta materia, y proponen la creación de una legislación que los regule dada su importancia como nuevos medios de comunicación. No obstante, los bloggers ven en este futuro proyecto un intento de censura.

A pesar de la posible amenaza que pueden representar estos nuevos cuadernos en blanco de la información si caen en manos de las mentes más difamadoras (por no hablar del mal uso de la lengua y las numerosas faltas de ortografía que se cometen en ellos), es innegable el fruto cultural que pueden ofrecer en otras dedicadas a la creación literaria por ejemplo.

Es el caso de El cuaderno de Saramago. En este blog, donde según las propias palabras del autor, podemos compartir sus reflexiones en voz alta, el Premio Nobel de Literatura aprovecha la página infinita de Internet  con el fin de crear un espacio personal donde poder comentar hechos de actualidad, además de publicar fragmentos de sus nuevos trabajos. El escritor portugués de 85 años ha demostrado estar adaptado a las nuevas tecnologías llegando a redactar el principio de un cuento inacabado, Un azul para Marte, y permitiendo que los seguidores de su blog diesen forma al final del relato, lo cual resulta una forma atrayente de captar al lector e involucrarle en la tarea del autor.

Amalia Jiménez

servido por Macrosierv@s sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Macrosierv@s

Macrosierv@s

Getafe, España
ver perfil »
contacto »
Aprendices de todo (y de nada a la vez), tratamos de crear un blog. En honor a una de las grandes bitácoras españolas, nace Macrosierv@s (al servicio de la humanidad). En breves, trataremos de expresar nuestras inquietudes, comunicar nuestros descubrimientos y todo aquello que se nos pase por la cabeza, además de las muchas tonterías que publiquemos...

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera