Esta misma mañana, mientras comentaba con un amigo nuestros pareceres sobre el nuevo programa de Berto Romero, he comprobado que no era yo la única decepcionada con el experimento. La sexta venía anunciando desde hace semanas la nueva incorporación a su parrilla, El programa de Berto, después del éxito del pasado verano como sustituto de Buenafuente en un programa de la misma cadena. La audiencia mostró su conformidad con el talento humorístico del jóven barcelonés, que hasta entonces sólo disponía de unos minutos en su sección en el programa BFN para hacernos reír. "Bertovisión" ya contaba con numerosos adeptos, pero su programa  en verano y la reciente gira con un espectáculo de monólogos por toda España, junto con Corbacho, Buenafuente y El Follonero en Terrat Park, lo afianzaron como humorista.

Para los que nos declaramos fans de Berto, la noticia de un programa propio parecía una idea estupenda. La promoción durante toda la semana pasada, cuya protagonista era una niña que anunciaba el programa a ritmo de jota fue ya bastante peculiar. Y la canción esta en lo cierto respecto a que Berto es "más fresco y más salao", pero algó falló el domingo pasado en el estreno del programa para que no consiguiera engancharme a mí, y estoy segura de que a otros tantos tampoco. Quizá fue el guión, los monólogos tuvieron muchos momentos muy bajos, aunque es cierto que hubo momentos bastante cómicos, y los sketches y canciones no estuvieron mal, pero quizá esperábamos un poco más del jóven presentador, que en algunos momentos aparentaba no sentirse cómodo en el nuevo lugar que le habían asignado, o al menos no parecía estar tan "en su salsa" como habitualmente.

Espero que la calidad mediocre de este espacio sea sólo un espejismo, y que con las semanas el programa vaya mejorando hasta que podamos disfrutar de Berto en todo su esplendor. Si no es así, y tener programa con formato propio le viene demasiado grande, ¡siempre nos quedará Bertovisióoooon!